El Ajefismo cubano fue creado por la sabia idea de un Masón, hombre de clase, humilde, de
ocupación herrero , que nació en el poblado de Guanajay , Provincia de la Habana, el día 7 de
mayo de 1882
El Ilustre y Poderoso Hermano Fernando Suárez Núñez, hizo en aquella época un
análisis profundo de la situación de la juventud que se encontraba sin orientación, que la
guiara en bien de la sociedad, con moral y respeto; es entonces que se decide fundar la "
ASOCIACION DE JOVENES ESPERANZA DE LA FRATERNIDAD " ( A.J.E.F. ), que innegablemente fue
cimiento del edificio de la Gran Logia de Cuba y árbol que diera tantos frutos para la honra de
la masonería.
El día 9 de Febrero de 1936 fundación de la primera Logia Ajefista denominada “ESPERANZA”, con la
finalidad de propender el desarrollo físico, intelectual y moral de la juventud, laborando por
el bien de la Patria y de la humanidad en general, bajo la rectoría de los principios masónicos
que él mismo definió como una “escuela preparatoria para la vida En el Salón de Actos de la Gran
Logia de Cuba " Benito Juárez García" en la Habana se iniciaban 82 jóvenes , entre las edades de
14 a 21 años, con la asistencia de los Grandes Funcionarios y la representación de 42 Logias
Masónicas.
Fernando Suárez Núñez, fue declarado, BENEMÉRITO DE LA ORDEN MASÓNICA, y el
AJEFISMO
agradecido a su creador, el merecido título primero y único de GRAN AJEF. El impacto de la
Asociación en fue tal que, para el año de 1939, la A.J.E.F. llegaba a tierras mexicanas gracias
a Martín Dihigo, beisbolista cubano perteneciente a una logia A.J.E.F
Su idea se expandió por muchos países de América Latina con gran acogida y éxitos rotundos, fue un claro ejemplo de fraternidad y resiliencia, sirviendo como ejemplo para Latinoamérica sobre la importancia de la juventud en el desarrollo social, del estudio, la innovación y el compromiso con la patria y la humanidad
Leer Más Sobre Don FernandoEl ajefismo es la escuela de enseñanzas multiples , lugar donde aprendí a querer al desconocido y brindarle la luz de la sabiduría al apagado
No encuentro palabras para reflejar el sentido de pertenencia que forjó en mí; el ajefismo es puro .El ajefismo me dio grandes amigos, hermanos y maestros incondicionales, jóvenes y hombres de bien
Para mí, ser AJEF significa estar siempre consciente del privilegio que representa pertenecer una Institución que trabaja por el mejoramiento y la superación de la juventud. La meta de todo AJEF, queridos hermanos todos, es vivir orgullosamente el privilegio de ser Ajefista.
A los AJEF: “para saber de la Fraternidad, hay que vivirla”, y fraternidad se hace en cualquier lugar que estemos. Hoy miro atrás,y estoy seguro que cada uno de los que han pasado por cada Logia A.J.E.F, son mejores personas gracias a la Asociación de Jóvenes Esperanza de la Fraternidad.